NAS o nube: qué elegir para los archivos de tu empresa
Para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas con personas que trabajan fuera de la oficina o intercambian archivos con clientes, la nube es la opción más sencilla. El NAS puede convenir cuando los archivos son muy pesados, se trabaja casi siempre en la misma sede y hay alguien que sabe gestionarlo. Así se decide.
Qué es un NAS y qué es una nube
Un NAS es un pequeño servidor con discos que tienes en la empresa, conectado a la red. Lo compras tú y lo gestionas tú.
Una nube es un servicio online: los archivos están en los servidores del proveedor y accedes desde el navegador, el ordenador y el móvil. Normalmente se paga una cuota y la gestión técnica corre a cargo del proveedor.
Las diferencias principales
| NAS | Nube | |
|---|---|---|
| Coste | Inversión inicial más mantenimiento | Cuota periódica |
| Dónde están los archivos | En la empresa | En los servidores del proveedor |
| Acceso desde fuera | Hay que configurarlo y protegerlo | Listo para usar |
| Velocidad en la sede | Muy alta con archivos pesados | Depende de la conexión |
| Actualizaciones y averías | A tu cargo | A cargo del proveedor |
| Compartir con clientes | Hay que organizarlo | Normalmente con enlaces y permisos |
| Edición conjunta online | Limitada o hay que añadirla | A menudo incluida |
Cuándo conviene el NAS
- Trabajas con archivos muy pesados, como vídeo o proyectos técnicos, casi siempre en la misma sede.
- Tienes una persona que puede gestionarlo: actualizaciones, discos, copias de seguridad.
- La conexión es lenta y no se puede mejorar.
Cuándo conviene la nube
- El equipo trabaja desde varias sedes o fuera de la oficina.
- Intercambias archivos con frecuencia con los clientes y quieres hacerlo con enlaces y reglas.
- No tienes un departamento de TI que pueda ocuparse de un servidor.
- Quieres editar los documentos juntos, sin copias distintas.
Lo que no hay que olvidar
- El coste real del NAS incluye también discos de repuesto, tiempo de gestión y sustitución con los años.
- El coste real de la nube crece con los usuarios y el espacio: haz la cuenta a unos años.
- Un NAS hay que protegerlo: si es accesible desde internet, las actualizaciones y la configuración importan mucho.
- Las copias de seguridad hacen falta igualmente: un único NAS en la oficina no protege de un robo, un incendio o averías graves.
¿Se pueden usar ambos?
Sí. Algunas empresas mantienen en la sede los archivos muy pesados y usan la nube para los documentos de cada día y para compartir con los clientes.
Por dónde empezar
Cuenta cuántas personas trabajan fuera de la oficina, cuánto pesan tus archivos y quién se ocuparía del NAS. Si quieres entender mejor la alternativa online, lee qué es una nube para empresas.
Files es la nube italiana para empresas: archivas, compartes con los clientes y editas los documentos en equipo, sin servidores que gestionar en la oficina.